La Facultad de Derecho celebró las XXV Jornadas GECTI de Derecho, Tecnología y Sociedad Digital. Este evento conmemoró los 25 años del Grupo de Estudios en Internet, Comercio Electrónico, Telecomunicaciones e Informática (GECTI), fundado el 5 de octubre de 2001 por el profesor Nelson Remolina Angarita y un grupo de expertos (as) en derecho y tecnologías. El objetivo del evento fue debatir sobre la transformación digital y los desafíos regulatorios contemporáneos. Diferentes expertos nacionales e internacionales analizaron diversos retos jurídicos. Los temas clave fueron: (1) inteligencia artificial y tratamiento de datos personales; (2) la ciberseguridad y la responsabilidad de los directivos de las organizaciones; (3) Acuerdos de comercio internacional y datos personales; (4) la privacidad de los niños y las niñas frente al uso indebido de la IA.
La jornada mostró el papel clave de la academia, la cual debe continuar colaborando en la elaboración de políticas y marcos regulatorios equilibrados frente a las innovaciones tecnológicas. Esos marcos deben armonizar, de forma sensata y justa, los derechos humanos, el desarrollo económico y social, la libertad de empresa, la ética y el interés general. Un tema central fue la relación entre los datos personales, la inteligencia artificial y la economía digital: una intersección dinámica que plantea retos permanentes a la sociedad.
Durante el evento intervino Lorenzo Cotino Hueso. Él es el presidente de la Agencia Española de Protección de Datos. El experto destacó la importancia de los principios tradicionales en esta materia. Son pilares normativos: (1) la calidad; (2) la transparencia; (3) la supervisión humana y (4) la explicabilidad. Estos rigen hoy la regulación de la inteligencia artificial.
Cotino también subrayó la necesidad de avanzar hacia una gobernanza algorítmica. Las organizaciones deben articular roles como delegados de datos y expertos en ciberseguridad. El debate abordó además las tensiones regulatorias globales. Se advirtió sobre los riesgos de la sobrerregulación y la ausencia de normas. El desafío radica en construir modelos normativos flexibles con aplicación sectorial y con una sólida responsabilidad por el respeto de los derechos humanos.
Lucero Galvis Cano se enfocó en la protección de la infancia en el escenario digital. La privacidad de los menores es vital para las democracias contemporáneas. El entorno actual se destaca por la recolección masiva de datos y el uso de algoritmos. Por ello, enfatizó en la urgencia de adoptar un enfoque de responsabilidad proactiva. Recomendó garantizar la privacidad desde el diseño y una regulación humanista.
La profesora Galvis lanzó una fuerte advertencia sobre la economía digital. Esta ha intensificado el perfilamiento y la explotación indiscriminada de datos. Dicha situación exige repensar de inmediato las categorías jurídicas tradicionales. Además, se deben incorporar nuevos principios, como el derecho al futuro. Esto aplica especialmente a la protección de la huella digital infantil.
Erick Iriarte Ahón, experto peruano y fundador de la red internacional Alfa-Redi, advirtió que la inseguridad informática es un desafío constante y en aumento para las organizaciones. El riesgo de ciberseguridad es real y muchas instituciones no lo están enfrentando adecuadamente. Las consecuencias incluyen daños a la reputación, interrupciones operativas (pérdida de continuidad del negocio), pérdidas económicas, pérdida de confianza de clientes y usuarios, y efectos negativos sobre ciudadanos y el ecosistema digital.
Ante esto, Iriarte recomienda que los directivos, como mínimo, hagan lo siguiente: plantear las preguntas correctas; implementar las medidas necesarias; mantenerse informados; vigilar continuamente lo que sucede; y crear comités especializados para tratar estos temas. Subraya que los líderes deben priorizar enfoques preventivos, no reactivos, porque un incidente de seguridad puede destruir una empresa e incluso afectar a uno o varios países.
Los panelistas coincidieron en un aspecto fundamental durante toda la jornada. Se debe fortalecer la articulación entre el Estado, la academia, las empresas y demás actores relevantes de la sociedad y el ecosistema digital. Esto es indispensable para garantizar una regulación eficaz y moderna. El derecho enfrenta desafíos frente a las tecnologías emergentes.
Las jornadas consolidaron este evento como un referente de discusión jurídica regional. También reafirmaron el compromiso académico de la Facultad de Derecho. La meta central es formar profesionales que lideren correctamente los debates regulatorios del presente y del mañana. El entorno global actual está fuertemente marcado por la aceleración tecnológica. Así, la reflexión crítica fomentará el desarrollo de sociedades digitales justas y seguras.
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