En coherencia con su apuesta por la excelencia académica y la innovación, la Facultad de Derecho ha tenido presencia activa en importantes espacios internacionales dedicados a la educación jurídica.
Uno de estos escenarios fue la Legal Education Research Conference: Crowded Curriculum, organizada por la University of New South Wales en Sídney. Allí se compartieron los principales avances de la renovación curricular del pregrado, destacando un desafío común en las facultades de derecho: la sobrecarga de contenidos y la necesidad de responder a exigencias académicas, profesionales y tecnológicas cada vez más complejas.
Frente a este panorama, se presentó el enfoque institucional basado en competencias, que prioriza una formación integral. Más allá de la acumulación de conocimientos, este modelo busca desarrollar habilidades, pensamiento crítico y criterios éticos, con el propósito de preparar a los estudiantes para enfrentar entornos dinámicos y en constante transformación.
El encuentro también facilitó el diálogo con académicos de universidades como Melbourne Law School, Monash University y University of Technology Sydney, enriqueciendo la reflexión sobre los desafíos y oportunidades de la formación jurídica contemporánea.
A su vez, la Facultad participó en la Law, Justice and Development Week, organizada por el Banco Mundial en Washington D. C., uno de los principales espacios globales sobre derecho y desarrollo. En este marco, hizo parte del Diálogo de Decanos de Facultades de Derecho, junto a representantes de instituciones como Georgetown University, New York University y la Universidad de Pretoria.
Durante este espacio se analizaron los retos de la educación jurídica en medio de la transformación digital, el avance de la inteligencia artificial y los desafíos para el fortalecimiento del Estado de derecho. Desde su experiencia, la Facultad contribuyó a la conversación con una propuesta académica que integra formación, investigación e impacto social.
Estas participaciones evidencian que su nuevo plan de estudios no solo responde a las necesidades del contexto nacional, sino que también se articula con los debates internacionales, fortaleciendo la formación de profesionales con visión global y consolidando a la Facultad como un actor relevante en la conversación sobre el futuro de la educación jurídica.